martes, 5 de agosto de 2014

El vuelo perfecto

El avión sobrevoló las costas del golfo a una velocidad increíble. Maniobré aquella belleza entre las nubes y rodeando las pequeñas elevaciones que surgían en la distancia. Era un placer recorrer dia a dia los trayectos observando cuando me era posible las manadas de cebras o las grandes jirafas cruzar a toda velocidad entre los pastizales. Y siempre pensé que el mejor regalo que hubiera podido recibir, fue esta avioneta, capaz de resistir fuertes vientos y la calidez de esos lugares.
Durante mi vida le otorgué toda mi confianza a dos ojos que nunca han fallado pero por un segundo, mientras atravesaba una nube semi espesa , decidí utilizar mi mente para revivir un antiguo recuerdo que ha permanecido en mi mente durante mucho tiempo.
En otras épocas, cuando la guerra arrasaba con todo a su paso, me convertí en el único contacto del ejercito oculto en la selva con el exterior. Realizaba mis viajes cada semana trayendo provisiones y noticias para generales y soldados que ansiaban disuadirse de los terrores de la naturaleza espesa. Pero en uno de esos días , cuando el avión acababa de detener su motor, varios soldados venían hacia la pista de aterrizaje cargando a una mujer. Abrí la puerta y juntos la acomodamos dentro entre cajas y equipaje.
Estaba muy mal herida y tuve que partir minutos después , despegando con las esperanzas de que mi primera pasajera llegara sana y salva.
Sinceramente no se como lo hice, no se si en verdad gozaba de toda mi conciencia pero maniobre el avión como nunca antes mientras el motor vibraba a causa de la presión ejercida. Por un tiempo me olvidé de ella hasta que me coloqué en una posición estable y me di la vuelta. Estaba en verdad desolada. Su pierna se veía bastante mal y algo hizo que en ese momento , surgieran mis primeras palabras.

- Sabes?, muchos pilotos dicen que este paisaje desde el cielo es el mas bello -

Ella no respondió pero noté que observaba por la ventana. Era una chica joven, de piel castaña y un largo cabello oscuro que cubría parte de la espalda. Noté algo asombroso en su mirada, algo diferente que cambió mi perspectiva para siempre.

- En verdad es bello - dijo , mientras sus ojos seguían pendientes de los territorios de Sierra Leona.

- Nunca he tenido una pasajera, espero que estés cómoda -

- Sabes que no lo estoy, pero tu voz y el silencio del cielo me tranquilizan -

Me sonrojé y lo primero que hice fue rebuscar bajo mi asiento para poder mostrarle algo especial. Algo especial que había estado escribiendo desde que volé por primera vez a mi única compañera que disfrutaba tanto como yo de surcar los aires y tener nuevas experiencias.

- Me gustaría que leyeras esto. Se que no es lo mismo que escucharme hablar pero esto lo he estado escribiendo desde hace mucho tiempo y me gustaría que alguien mas lo leyera -

- Me encantaría, aunque espero tener tiempo -

- Tardaremos varias horas en llegar, descuida -.

Durante ese tiempo de pleno silencio no hice mas que pensar sobre mi vida. Ya no era realmente joven y tal vez seria un piloto de transporte durante toda mi vida. Nunca llegué a pensar en cambiar de oficio, o de lugar, o tal vez mejorar mi vida, encontrar el amor.
Ella leía pagina tras pagina y observé cada uno de sus gestos. Sus ojos se iluminaban y durante algunas palabras sonreía y eso me hacia sentir realmente bien.
Nos encontrábamos a punto de llegar al pequeño aeropuerto de las fuerzas armadas cuando se acercó a mi , me dio un beso en la mejilla y me entregó el diario mientras divisábamos las primeras luces del campo de aterrizaje. Un equipo nos esperaba y se la llevaron antes de poder despedirme de ella. Fue triste verla partir. Fue duro perder a la primera persona que creí conocer aunque muchas palabras no salieran de nuestros labios. Se que fui capaz de hacerlo y eso hizo que me recostará por un segundo en la rueda delantera de la avioneta antes de emprender el viaje a casa.
Años después recibí las palabras que nunca pudo decir

"Quería agradecerte por tu honor, valentía y honestidad que fuiste capaz de expresar en las palabras escritas en tu diario. Se que lamentaré durante mucho tiempo no haberte preguntado ciertas cosas o simplemente lograr que me invitaras a salir pero me consuela el hecho de saber que le escribo esta carta a una verdadera persona que surca los aires día a día en soledad y fue capaz de regalarme sus palabras cuando tuvo la oportunidad"

Sahara

Y durante mucho tiempo no fui capaz de responder ante aquellas palabras temiendo nunca volver a recibir una respuesta pero tras mi ultimo vuelvo del día, tomé un papel y volví al pasado.