sábado, 9 de agosto de 2014

Con el sonar de los violines

Durante las noches perfectas de luna llena siempre he escuchado el sonar de un violin solitario que recorre mis oidos haciendo que mi corazòn se sienta a salvo de la oscuridad temible. Son noches de alegria y felicidad en el pueblo en el que la noche vive , al igual que el dia. Se siente una vibra especial entonces me acerco a la taberna y pido una gran jarra para festejar junto a todos. Pero esa noche fue realmente especial. La barra estaba completa y mientras alzaba los vasos observe a una chica triste al fondo del lugar. La seguí observando y vi en su rostro desolacion y tristeza. Me acerquè poco a poco, intentando no asustarla.

- Buenas tardes, espero no molestarle - 

- Descuida, puedes sentarte -

Su cabello rubio y largo escondia un bello rostro. Tenia unos ojos casi imposibles de hallar, cristalinos como perlas. Un rostro blanco  como la nieve y pumulos rojizos que provocaban un sentimiento extraño en mi. 

- Porquè no estas con nosotros festejando? - No obtuve respuesta alguna y ella continuò con la mirada perdida en sus pensamientos. Tomè su mano y ella me observò sorprendida

- Te gustarià salir de aquì? , necesito ver las estrellas -

Se levantó y ambos salimos de aquel lugar de risas y alegrias.  Era una noche bella y tranquila, sin viento , ni calor ni frio, una luna completa con millones de estrellas a su alrededor. Un violinista tocaba melodias alegres en una esquina, siempre sonriendo con cada movimiento que hacian aflorar viejos recuerdos de las costas de Missouri. Por un momento me perdì en los recuerdos de mis epocas en Escocia, donde las gaitas se encontraban en cada regiòn y rincon del pais. Fueron grandes tiempos en el que disfrutaba de el aire costero y los vientos de libertad.
En un momento volvì a la realidad, mirè a mi lado y ella aun continuaba caminando junto a mi.

- Lo siento, me perdì entre pensamientos - dijè

- Descuida , el violin me provocò lo mismo -

- Perdon por no comportarme como un caballero .

- Esta bien, prefiero que no lo seas, prefiero que seas tu mismo -

Ambos sonreiamos y continuamos caminando hasta que llegamos a la cima de una colina donde las estrellas parecian estar a nuestro alcance. El tiempo nocturno afila, eleva cada sensaciòn , los movimientos de la oscuridad e imaginación de las estelas , silenciosamente los sentidos , abandone sus defensas. Despacio, suavemente, despliega su esplendor entre dos personas que se encuentran en la cima del mundo observando la multitud de personas recorriendo las calles. 

- Muchas veces, me he sentado aqui , donde mi mente es libre de todo prejucio - dijè

- Muchas veces me he sentado en las praderas, es un lugar bello verdad? - 

- Lo es, lo es, los caballos galopan en aquella pradera, es su hogar -

- Que piensas en este momento? -

- Pienso en que talvez, este sea el momento mas feliz desde hace muchos años -

- Talvez asi lo sea, talvez yo sienta lo mismo -

Esa noche, el sonar de los violines se escuchó en todo el pueblo y dos personas se unieron bajo la luz de millones de estrellas que representan los sueños de cada persona en este mundo