jueves, 6 de marzo de 2014

Un rico y un pobre

Un pensamiento que siempre pasa por mi cabeza es la sociedad de hoy en día. Dividida en clases en las que unas dominan la opinión y otros sin mas opción deben apegarse. Por eso decidí escribir una pequeña historia con la ayuda de una canción famosa de Phil Collins llamada Another Day In Paradise, espero que les guste esta historia.

Un rico y un pobre

Mil personas caminan diariamente por las calles mas grandes mi país. Me incluyo entre esas personas, con un maletín me siento como cualquier otro de mis conocidos, con un buen empleo y una vida cómoda y placentera. Camino erguido deseoso de llegar al trabajo cosa que hago diariamente pero en una ocasión cambie mi camino y tome otra de las calles adyacentes. La realidad era diferente. En este caso solo un par de personas recorrían la calle, harapientos y cansados, algunos mal vestidos, era totalmente extraño a la realidad que vivía cada día. Decidí sentarme a observar junto a un árbol. Frente a mi vecinos gritándose uno al otro , a mi derecha un borracho caminando y recitando algunas canciones, a mi izquierda un hombre muy concentrado con la mirada perdida en algo aunque no sabia que. 

- Se como se siente, estar en un lugar en el que nunca has estado

Sorprendido me giré hacia atrás y pude ver a un hombre recostado en el callejón, al principio me asusté pero había cierta incertidumbre que me hacia querer escucharlo.

- Si , por un día al menos decidí tomar otro camino

- Un día hice prácticamente lo mismo, deje mi casa, me uní al ejercito para luchar por mi país, por mi país..., un país que promete cuidar de sus soldados y los deja en la calle, como perros.

- Comprendo su situación, pero yo....

- Venga acompáñeme

Me acerque a el , me tomo de un brazo y comenzamos a caminar 

- Ve allí , junto a esas puertas , y por allá en aquel callejón? 

- Si si , veo a aquellas personas

- Ellos, todos ellos son buenas personas a las que ustedes nunca escucharon. Mireme luche por los propósitos de mi país y ni siquiera las personas mas cercanas a mi pudieron ayudarme.

- Lo entiendo y comprendo su situación y la de todas estas personas, desearía poder ayudarles pero...

- Usted puede, usted puede porque por alguna razón y no por le destino tomo otro camino, usted es de esas buenas personas, puede lograrlo

- Lo siento, lo siento en verdad

- Bueno al menos me escucho

Dicho eso se alejo lentamente y callo al piso sollozando, no pude contemplar mas esa escena y decidí huir de ahí, era demasiado.
Pensé en ello día a día, con la mirada perdida en pensamientos lejanos mientras ignoraba la realidad por completo hasta que un día reaccione, me puse a pensar en las opciones que tenia, tome mi abrigo y corrí a la casa de un colega. Nos sentamos junto a una mesa y comenzamos a discutir y así seguí hasta que llego la tarde y llegue a casa exhausto pero feliz, creo que podría volver a visitar esa calle después de semanas. Pero no lo hice solo, junto a mi me acompaño una delegación completa de políticos dispuestos a moverse de sus sillas por esta causa, busque por todos lados al señor que hizo que todo esto fuera posible pero no lo encontré hasta que una señora anciana se me acerco y me entrego una chaqueta y una pequeña carta.

" Querido chico sabia que volverías pero no tuve la suerte de volver a verte, sin duda has hecho un trabajo honorable, para estas personas y eso simplemente te convierte en un héroe"

Al leer esto caí de rodillas. Aun no comprendía como esta persona pudo hacerme ver una verdadera realidad pero algo que si se es que gracias a el me convertí en una verdadera persona