domingo, 9 de marzo de 2014

Escalando hasta el final

Esta vez decidí escribir algo para honrar a los luchadores. Personas que dia a dia pelean por su vida tanto en sus familias como en el medio de un desierto o simplemente por poder ver el amanecer una vez mas.


Escalando hasta el final

Que recuerdo?. Veras lo primero que puedo recordar es el sentimiento de desolación. Íbamos juntos hombro a hombro con Frank para evitar separarnos. El frió a pesar de nuestro equipamiento recorría nuestro cuerpo, hasta llegar a nuestras venas, lo siento, lo recuerdo como si hubiera sido ayer. 

- Hey Frank tómame una foto con el guía, vamos que me congelo
- Dame un segundo, dame un segundo .... listo , en el paraíso de nieve.
- Vamos chicos muévanse que aun tenemos un camino largo por recorrer

Continuamos por un sendero empinado donde nos sujetábamos de las piedras con ambas manos cuidando cada paso que dábamos y así hicimos hasta llegar a una cueva donde decidimos descansar y intentar comunicarnos con la base. Esta era nuestro tercer viaje juntos luego de recorrer el desierto y la selva ambos nos decidimos por explorar las montañas. Nos conocíamos desde la universidad y a partir de ahí nos hicimos buenos amigos, juntos a cada fiesta, clase y en ocasiones citas, era como un hermano para mi. Encontrarnos en ese lugar poniendo al extremo nuestra vida nos unía cada vez mas.

   Pero cuando nos disponíamos a volver nos topamos con una tormenta de nieve donde ni siquiera podíamos vernos a un par de metros y en ese momento paso lo peor, perdimos al guía. Desesperado Frank comenzó a gritar pero el ensordecedor ruido y la nieve que volaba aislaba todo sonido.

 - Frank escúchame ! , escúchame bien,  cálmate, vamos a quedarnos aquí hasta que  todo termine, esta bien?

- Esta bien, esta bien John

 Nos quedamos uno junto al otro temblando del frió atentos a todo lo que pudiese pasar.

Al cabo de dos horas cuando la tormenta se despejaba decidimos levantarnos. El paisaje era escalofriante y el silencio, el silencio, no podría describirlo. Nos pusimos a pensar en nuestras posibilidades, tal vez con la tormenta mucho había cambiado y desde el cielo seria imposible que nos pudieran divisar, eramos un punto casi inexistente en un panorama completamente blanco. Teníamos ganas de gritar y llorar pero que íbamos a lograr con eso.

- Necesitamos ver las opciones
- Que opciones? solo podemos caminar hasta encontrar algo
- Escucha el guía dijo que teníamos que llegar a una montaña donde esta la segunda base y quizás debemos seguir la misma dirección en la que íbamos.
- Recuerdas hacia donde?, todo me parece igual

Comenzamos a caminar a ciegas  hacia el norte. En la universidad ambos habíamos sido atletas, en realidad de primera categoria por lo que aspirábamos a las Selecciones Juveniles así que teníamos el físico necesario para sobrevivir. 
    Ambos comenzamos a pensar en nuestros hogares, en como se sentirían en un par de horas si no lográbamos llegar, casi podía escuchar a mi esposa, era terrible, ambos no podíamos imaginar como tantas personas que pasaron por la misma situación o incluso peores lograron vivir para contarlo.
 Después de seguir y seguir divisamos una zona rocosa donde decidimos descansar. Ambos estábamos exhaustos y nuestras posibilidades de volver disminuían con cada hora, incluso nuestras provisiones escaseaban, como mucho teníamos tres días.

  - John recuerdas ese viaje que hicimos a Arabia, cuando nos quedamos varados en el desierto y que a ti se te ocurrió tomar tu orina, eso fue gracioso
- Cállate Frank! , si no nos hubiera  hallado el helicóptero hubieras tenido que hacer lo mismo
- Pero no lo hice
- Buen punto

Y allí estábamos, viviendo la experiencia de nuestras vidas, al borde de la muerte pero seguíamos riendo y riendo con viejas anécdotas, eso era lo importante mantener el animo y nunca decaer. Nos quedamos juntos para contener el calor, Frank estaba en grave peligro, debía protegerlo incluso si mi vida pendiera de un hilo. Lo mire cada minuto de esa noche fría. Mientras dormía tenues lagrimas caían por sus mejillas instintivamente lo recosté sobre mi y lo rodee con mis brazos , el era como mi hermano menor, diablos, ya no sabia que hacer. Cuando amaneció seguimos caminando, esta vez debíamos escalar haciendo uso de pocos instrumentos avanzábamos paso a paso por la pendiente como días atrás. Lo observaba a cada momento, estaba mas débil de lo que aparentaba. Escalamos hasta un punto que no veíamos nada solo espesas nubes y comenzábamos a decaer, pero no teníamos opción pero para nuestra suerte ambos logramos divisar una llanura cien metros mas arriba así que hicimos uso de nuestras ultimas fuerzas hasta que logramos llegar.
- Hermano, estas bien?
- No lo creo John, no puedo seguir, no puedo!
- Frank! mírame, mírame a los ojos, hay que ser fuertes y hacerlo por nuestras familia, hay que luchar por ellos y no por nosotros, piensa en tu hijo, piensa en Kallie, por favor Frank te necesitó
- Esta bien , estamos juntos en esto
- Descansemos, te prometo que en tan solo horas estaremos en casa

Esa noche dormimos en silencio observando el cielo, buscando al menos una señal de que todo estaría bien. Cerraba los ojos y podía ver mi hogar, a mi esposa sentada allí en la entrada esperando que Jamie llegara del colegio, lo hacia todos los días incluso cuando llovía. Ese pequeño se convirtió en lo mas importante de nuestras vidas desde el primer momento en que abrió sus ojos. Nos observaba desde los brazos de su madre y sonreía, esa mirada me tranquilizo, saldríamos de esta.
  Cuando amaneció el sol ilumino nuestros rostros, dándonos esa deseosa sensación de calidez. Nos levantamos, tomamos nuestras cosas y comenzamos a escalar otra vez. En esta ocacion fue mas fácil y el trayecto mas corto. En poco tiempo llegamos a la cima de la montaña, desde ahí todo un paisaje blanco yacía a nuestros pies y allá en la distancia estaba nuestra salvación. 
 No podría describir lo que sentí en ese momento, ambos corrimos y corrimos hacia dos rescatistas que nos gritaban desde la pequeña cabaña.
- Hermano , lo hicimos Frankie, lo hicimos!
Fue un momento eterno. Recuerdo que nos dijeron que fuimos afortunados de poder llegar en tan poco tiempo así que cuando llegue a mi hogar caí de rodillas y llore y llore hasta que mi esposa me contuvo entre sus brazos tal como lo había hecho con Frank.
  Si uno en verdad quiere algo, no se debe rendir en medio del camino sin importar lo grande que sea, debe avanzar paso a paso y llegar, escalando hasta el final.