jueves, 31 de julio de 2014

Svoboda Liberec

Libertad a Liberec

La guerra se ha llevado todo consigo. El alma, el corazón y el cuerpo de los ciudadanos que han convivido con el terror desde hace mucho tiempo.
Muchos luchan, muchos pelean y han defendido a su pueblo, a sus familias con sus propias manos negándose en cada momento , a caer de rodillas.
Un gobierno nunca sera mas fuerte que el corazón del país y durante los últimos meses el pueblo ha tenido un líder que ha sabido guiarlos en cada momento y protegerlos cuando es necesario. Su nombre, que es escuchado hasta en el rincón mas recognito, es Liberec.  Es un hombre fuerte , dedicado y pensador de la altura de Martin Luther King. Alguien nacido de los escombros de una vida destruida, pero fue la primera persona en levantarse de los restos de cemento y polvo y alzar su voz hacia los vientos.
Hoy me encuentro, junto a cientas de personas, escuchando frases merecedoras de ser recordadas. Todo el mundo llora , grita y alaba sus palabras. Los fotógrafos y yo hemos tenido la suerte de ser los únicos periodistas en este momento histórico.
Ante mis ojos, quedó registrado en mi mente el momento en que las fuerzas del presidente atacaron el lugar alzando sus armas. "Se lo llevaron, Se lo llevaron" gritaba la multitud y de un momento a otro se alzaron , intentando proteger a Liberec. Y no tengo palabras para definir ese momento. Tras golpes y disparos, personas yacían inhertes en el suelo mientras que familiares y amigos retiraban los cuerpos sollozando y pidiendo justicia a un Dios que parecía ser un simple símbolo, alguien quien no se presentó durante todos estos años.
El presidente hizo un llamado para el cese de las hostilidades y amenazó con la ejecución publica del líder.
Fue un momento duró y de impotencia. Pueblos enteros se arrodillaron frente a las iglesias rogando por un milagro que los guiase hacia un día de paz. Los Gobiernos vecinos amenazaron con una invasión próxima pero el presidente, mas cercano a ser un dictador , seguià con sus procedimientos mientras el pueblo planeaba un movimiento que cambiará las cosas.
Y fue una mañana fría y oscura en la que niños, niñas, hombres y mujeres se alzaron con pancartas y canciones de apoyo esperando un llamado de paz. Los soldados se colocaron frente al edificio y el dictador salió con una pistola en mano y sujetando con el otro brazo a Liberec.

- Malditos Bastardos, mas vale que se vallan de aquí sino quieren ver a este imbécil de su líder tirado por el balcón - dijo

Los soldados callados y firmes observaban a sus familias y amigos estar allí sin habla y sin mover un pie de aquel lugar. El presidente se puso impaciente y movía el arma aclarando que seria capaz de hacerlo.

- Mas vale que se muevan -dijo

En ese momento cargó el arma y disparó hacia la multitud, una niña cayó al suelo, lagrimas recorrían las mejillas de los soldados mientras el pueblo los observaba. La mirada de aquel hombre era de miedo y de un terror incomparable. Los soldados se dieron vuelta  y todos comenzaron a caminar hacia el edificio. Liberec solo sonreía y en ese momento el presidente soltó el arma y esperó su arresto.

" Nunca seré diferente a todos ustedes, nunca seré mejor que ustedes porque ustedes han hecho algo que nadie mas seria capaz de hacer, desafiar al miedo y derrotarlo"