jueves, 17 de julio de 2014

Un mundo fantastico


Hace mucho le prometì a ua buena amiga llamada Andrea, una historia y hoy cuando decidi escribirla las palabras comenzaron a salir por si solas y pense en dedicarle tamben esta pequeña obra a una de mis principales fuentes de inspiracion, mi abuelo que ya no esta presente conmigo pero que desde algun lugar me sigue apyando y dando fuerzas en todo momento.

Existe una leyenda que en realidad es real y que ningun cientifico ha sido capaz de explicar tal cosa. Se que lo que digo es un poco contradictorio pero es que me resultò tan asombroso este nuevo mundo , que cuando lo vi , me pareciò un sueño.
Lo recuerdo como un dia bastante tormentoso para ser uno de esos tantos veranos. En cierto momento notè que mi perro, asustado por el ventabal y el estruendo de los relampagos habia escapado hacia el bosque. En ese momento resurgiò en mi el temor por aquel lugar que mi infancia habia significado el lugar de los terrores vivientes. Salì tembloroso hacia alli haciendo uso de una linterna, ya habia caidò la noche y una nevlina casi nitida rodeaba los gigantescos arboles. Por un momento creeì escuchar voces, mi mente no podia evitar revivir los malos recuerdos sobre aquel lugar, trasmitia una energia siniestra que le daria escalofrios a cualquiera.

- Por favor Bastian , aparece ya -

El era mi unico compañero en aquella casa desde que mis padres murieron. Un amigo que siempre me cuida y me alegra los dias con tan solo mover su cola peluda  y aun recuerdo como nos conocimos. Me encontraba recorriendo los campos del norte de la ciudad buscando el lugar perfecto para tomar fotografias cuando en la entrada de uno de ellos vi una caja solitaria y a pocos metros ohi un pequeño aullido. Me detuve y ahi estaba Bastian, tan pequeño que con tan solo una mano lo tomè y lo recostè en el asiento trasero del deportivo.
El creciò a mi lado y con el tiempo se convirtiò en un fiel compañero , corredor y un saltador poderoso capas de saltar cualquier valla que se le interpusiera. Tambien era inteligente y se que pronto lo encontraria , talvez olfateo un hueso y decidiò ir en su busqueda.
De pronto, senti sus ladridos y lo vi a lo lejos. Lo llamè y como no me prestaba atencion corri hacia el pero de un momento a otro todo se volvio negro y caì en un sueño profundo.
La cabeza me dolia y cuando abri los ojos el cielo ya no era gris sino celeste y ya no me encontraba en el bosque, era una pradera con el cesped mas verde que jamas halla visto. Me levantè, mire a lo lejos, a mi izquierda unas montañas se divisaban en la lejania pero cuando girè hacia la derecha, casi caigo desmayado. Un rio corria por la ladera entre piedras y pastizales y tras un arbol, el unico del lugar se encontraba un libro que con sus manos, lanzaba piedras hacia la corriente. Y no se como lo hice pero algo me hizo caminar hacia alli lentamente y en un momento, se percatò de mi presencia.

- Te tardaste Peter, porque no viniste antes? - dijò, con una voz tan humana que en realidad creeì que me encontraba en un mal sueño.

El libro se levantò, tambien tenia piernas , caminò hacia mi y me examinò detenidamente mientras que mi cuerpo se mantenia petrificado y tan solo los ojos fueron testigos de tal hecho como mi unico sentido disponible.

- Quien eres tu? , como sabes mi nombre? - dijè

- Acaso no me recuerdas? , bueno, talvez eras muy pequeño cuando tu madre me leyò para ti -

Hablo con sinceridad cuando digo que esto se parecia tanto a un sueño que segui la corriente y con cada una de sus palabras, el sueño se convertia en pesadilla. Pero quizas lo recordaba y mi memoria aun conciente no lograba revivir el recuerdo ante el miedo que sentia pero de seguro lo averiguaria.

- No me recuerdas Peter pero yo si te recuerdo aunque ahora eres un gran hombre , con una mente grande y maravillosa seguramente -

- Mi madre me leyò muchos libros cuando era niño por eso lo lamento, no se quien eres en realidad -

- Me llamo Mr. Peep  y soy el dueño de todo esto -

- A que te refieres si no hay nada en este lugar ? -

- Te equivocas, da la vuelta -

Por arte de magia un pequeño pueblo de casas de ladrillo apareciò frente a mi vista y pude ver muchos como Peep caminando en las cercanias. El me pidiò que lo acompañara y juntos nos acercamos a aquel lugar que me traia recuerdos. Mr.Peep comenzò a señalar libros al azar

- El es Potch , fue el tercer libro que leiste y por alla, bajo el arbol esta  el viejo Mario, a el nunca lo leiste pero si tus padres, por eso su cuerpo viejo y desgastado por el tiempo -

De pronto me sentì dentro de mi propio pasado. Un pasado lleno de cosas asombrosas, de una imaginacion  incomparable, me sentia feliz de estar aqui. Cuando llego la noche le pregunte a Peep porque no habia luna ni estrellas y me dijo que nunca las habia imaginado y que por eso debian utilizar antorchas durante las noches. Entonces comenzè a pensar en cada cosa que veia. Porque nunca pude imaginar mas cosas, porque este lugar era tan grande y poseia tan pocas cosas, estaba decidido ha cambiar las cosas. En ese momento me encontraba bajo aquel arbol cuando Peep se acercò, y se sentò junto a mi.

- Has creado un gran hogar para nosotros, nos cuidas Peter -

- Yo no sabia sobre todo esto Peep, podria crear nuevas cosas? -

- Nosotros, los libros te hemos criado como a uno de nosotros y te otorgamos una gran imaginacion, ya eres todo un hombre, capaz de usar tu mente y corazon, para cambiar las cosas -

En ese momento cerrè los ojos y un nuevo mundo surgiò poco a poco. Convertì las simples casas de ladrillo en grandes palacios, les di una Luna, un gran Sol , estrellas que los acompañaran durante las noches y intente imaginar algo mas pero Peep me detuvo

- Observa tu obra maestra querido Peter -

Sin ser conciente habia creado un lugar rodeado de tanta belleza que mis ojos tardarian años en ver cada una de las cosas. Habian palacios, habia un Sol resplandeciente pero tambien flores, arboles, un gran rio y algo que me dejò atonito, una figura conocida que me observaba desde lo lejos. Cuando llamè a Peep el y no era un libro sino un capitan con un traje azul y un gran sombrero.

- No te has dado cuenta, pero nos has recordado y aqui estoy , identico a los dibujos de mi libro y estoy seguro que lo recordaras a el , fue tu primer libro -

Las lagrimas comenzaron a caer por mi rostro, lo recordaba, en verdad lo recordaba. Corri hacia  el y le di un fuerte abrazo y solloze en su hombro por un largo tiempo hasta que me tomò con sus manos y ambos nos miramos el rostro, fue el mejor momento de mi vida.
Despertè en el bosque que ya no estaba envuelto en tinieblas pero la luz del Sol atravezaba los arboles y iluminaba el lugar. Me levantè y junto a Bastian regresè a la casa, abrì la puerta dejando que aquel amigo peludo pasara para hcerme copania. Me preparè un cafe y cuando pasaba frente a la estufa me quede observando las fotografias y ahi estaba, mi primer libro.