martes, 27 de mayo de 2014

Lo que debería suceder y muchas veces no pasa

El tiempo pasa, los segundos corren y en dos simples pasos te encuentras en una carrera que muchos se disputan. La agilidad con el balón, la concentración casi perfecta de tus sentidos con la mente y el corazón, la perfección. Para muchos parecerá algo simple, algo que cualquiera podría hacer con tan solo poner los pies en el suelo y seguir instrucciones pero en realidad no es así. Uno debe ponerse en los zapatos del que en este momento se encuentra en uno de los momentos mas difíciles de su carrera. Quizás se debate entre abandonar todo y seguir adelante pero un sentimiento inexplicable por alguna razón te mantiene allí realizando algo que tal vez es imposible de lograr pero que aun así vale el intento. Esta persona es capas de levantarse por la mañana incluso si su mente se encuentra afectada y sus pies demandan un descanso. Es capas de sacrificarse y de dar hasta su ultimo centavo aunque eso implique dejar de gozar otras cosas. Es capas de todo y cada una de esas personas que vemos allí sea en una cancha, una pista, una piscina, en el aire, en el agua , se merece ese lugar, porque les aseguro que cada deportista ha dejado todo ,incluso a si mismo por estar frente a todos ustedes dando lo mejor de si para su satisfacción y la de todos nosotros.
Pero nadie se olvida de nosotros. Muchos de nosotros recibimos un sentimiento por herencia. Muchos de nosotros, cuando eramos simplemente unos pequeños deseosos de conocer el mundo fuimos instruidos para admirar el deporte. Y con el paso de los años a pesar de que muchos lo han abandonado para otros estar allí sentados, junto a miles de espectadores significa seguir sus sueños. Y para los que no logran creerme, cierren los ojos por un segundo he imagínense a ustedes mismos en un estadio , en un asiento y observen a los deportistas jugar. la presión aumenta y como sucede al momento de leer uno de introduce y logra vivir la realidad de esos luchadores. Alguien a quien admira se acerca velozmente hacia su objetivo. Milllones de personas se encuentran pendientes de su cuerpo en movimiento. Aquella persona cierra sus ojos y con el ultimo esfuerzo, dispara, se focaliza, salta , se impulsa, grita hasta que en cuestión de segundos los gritos se convierten en lagrimas y el cuerpo te pide correr porque es tanta la felicidad que no se puede contener. 

Así que ustedes lectores, piensen un segundo cuando critican a aquellas personas e intenten ponerse en su lugar. Aun no  ha llegado la ocasión en que tenga que decir que un deporte no vale la pena porque sin duda todos sin excepción merecen llamarse, arte.