jueves, 29 de mayo de 2014

Historias de Perros

Bueno lectores como se habrán dado cuenta me cerciore de algo en estas ultimas semanas. Estaba poniéndole demasiado empeño a mis historias y es por eso que decidí hacer varias que sean simples y entretenidas para intentar que se rían un poco.

Un saludo y espero que lo disfruten!!


Y bueno cuando llega ese punto en tu vida en que estas gordo y el bigote te atormenta la cara es cuando debes sentarte y hablarle a tus nietos de las locuras de la adolescencia. Y por supuesto tenia muchas como la vez en que nos arrojamos al mar desde un acantilado o como aquel día en que ganamos el campeonato de fútbol y metimos al entrenador dentro del barril de bebida energética. Pero sin duda lo mejor me llegó cuando tenia 9 o 14 años, ya me falla la memoria. Mis padres me habían regalado un perro bastante curioso al que nombré Corbata. Y resulta que Corbata durante el día se paseaba de un lado para el otro, iba y venia y en ocasiones lograba introducirse en la casa y meterse en el ropero de mi padre a mordisquear sus corbatas. Pero lo mas extraño sucedía durante la noche porque cuando salia a darle un saludo antes de irme a la cama ya no estaba pero al día siguiente estaba allí , sentado moviendo la cola como siempre. Y bueno el caso es que un día me invadió la curiosidad y desperté durante la madrugada para buscar a Corbata. Valla que sorpresa me mande cuando vi su figura sentada en el sillón hablando por teléfono, casi me desmayo.

- Y como te decía Bob, ese hueso del otro día mmm.... valla que estaba delicioso - dijo 

Me acerqué a el sigilosamente mientras me mordía las manos para despertar de aquel sueño tan siniestro.

- Corbata , estas hablando? - le dije 

- Diablos , ruar ruar ruar!! - dijo mientras bajaba rápidamente del sofá y se posicionaba sobre mis pies.

- Rayos , te escuche hablando por el teléfono - 

- Me lleva.... bueno que mas da, ahora lo sabes chico - respondió y de un salto se sentó en el sofá como haría toda persona - pero no puedes decirle a mamá y a papa Bobby, se llevarían un buen susto - 

- Y que diablos haces todas las noches ? - 

Se llevó las patas a los ojos para rascarse el pelaje y caminó hacia la cocina a prepararse un café.

- Pues esto Bobby , vivir -

- Como un humano ? -

- Ustedes los humanos , tan creídos que piensan que los extraterrestres no existen, bueno ya les llegara el
 día -

- Pero aun no me.... - 

- Veras chico , cuando escuchas a alguien decir noche de perros no es simplemente eso, es real. Nos reunimos a tomar unos tragos , a ver la repetición del partido y claro , a comer algunos huesos dicho sea de paso -

- Pero son perros!! - 

- Si supieras chico ... -

- Cuéntame todo lo que sabes - 

Sin mas opción Corbata tomó un pequeño abrigo que tenia bajo el sofá y salió por la puerta trasera mientras yo lo seguía en calzoncillos.  Caminamos por la calle un par de cuadras y el perro hasta me mostró el bar y su tienda personal. Era como una de esas películas en que la que al tipo lo golpean y queda alucinando por un par de horas con monstruos y dragones. Valla que tenia una gran vida . Cuando yo pensaba que debía sacarlo a orinar mas a menudo Corbata salia durante las noches y quien sabe. 

 - Ya que estas aquí Bobby te contare un par de cosas -

Se coloco en posición de hombre sabio y rascándose la nariz comenzó con sus historias de perros .

- Veras , era una noche de aquellas con niebla y todo eso y bueno yo salia de casa tranquilamente cuando oí ladridos que venían del parque. Fui a toda prisa y varios de esos perros grandes y musculosos  se encontraban allí charlando con un par de cosas que no podría darme cuenta a simple vista. Así que espere y espere echado junto a la carnicería hasta que se fueron y me acerque al lugar. -

- Y que sucedió? - 

Volvimos a casa y se introdujo en su casucha destartalada

- Pensé que había encontrado pollo rostizado pero tiene un sabor extraño - 

En ese momento levante a Corbata en el aire y le di un gran abrazo. Aquel perro misterioso había encontrado ni mas ni menos que oro.