viernes, 20 de junio de 2014

Los misterios de la secundaria 232 Parte 1

Bueno lectores les debo muchas disculpas. No hay excusas y nada de que estuve complicado con los parciales del liceo. Pero como saben , es realmente difícil escribir y mas aun presionado y por eso ahora me estoy tomando el tiempo necesario para poder lograr mejores cosas y nunca dejar de defraudarlos. Aun así intentare publicar intermedios en varias ocasiones para no dejarlos sin nada o , otra cosa que les recomiendo es que visiten los blogs que encontraran en la barra derecha del blog, son realmente interesantes y sorprendentes.

Un saludo y les diré que la segunda parte la publicare en pocos días, no quiero dejarlos con la intriga


Los misterios de la secundaria 232 


Cuatro años llevo ya en este liceo y un centenar de cosas me pasan por la mente. Por ejemplo, que hay detrás de la puerta numero 4, pero siempre el director Bigote, como lo llamábamos nos descubría y nos echaba prácticamente a patadas del lugar. Pero allí estábamos Pancho, el Tano y yo, el mas chico por estar en 4to grado pero el mas curioso del grupo.
Este liceo es bastante secreto. No lo sabemos con seguridad pero hay ciertos rumores de que el ejercitó había trabajado en un proyecto secreto debajo de este lugar y estábamos decididos a averiguar mas sobre el tema. Pero, cada vez que nos topábamos con un adscrito la respuesta era la misma "No existen tales cosas chicos" , ni siquiera se las ingeniaban para dar mejores respuestas. Y valla que era difícil. Los supuestos pasillos secretos se encontraban en la zona prohibida y con suerte lograbas entrar hasta el pasillo central pero por alguna razón alguien siempre se enteraba.
Pero en uno de esos recreos largos que se nos permitían, comenzamos a trazar un plan.

- Bueno Tano ,que tienes para mi? - dije

El Tano que en realidad se llamaba Luca Toni, había llegado desde Italia hace un año atrás y era el menos experimentado pero  en que en cuestión de minutos puede conseguirte la información que desees.

- Recuerdas al gordito de primer grado Rocky ? - dijo

- Si si , que sucede con el ? -

- Sucede que es el hijo de Bigote y sabe algunas cosas -

- Conseguiste algo? -

- Dice que las cosas tal vez se encuentren en la casa del inspector -

- Del inspector? , esperas que nos metamos como ladrones en su casa para robar los planos? -

Se nos dibujaron expresiones de horror en el rostro, seria mas difícil de lo que pensaba. Pero nada era imposible. Por suerte el inspector vivía en la cuadra de mi casa, seria pan comido espiarlo.
Me fui temprano por la tarde después de mantener una charla interesante con el barrendero del lugar, un anciano llamado Pedro. Llegué a casa con la cabeza revuelta. Pues había sido una semana realmente dura plagada de exámenes y tareas. Así que por ser viernes, la tarde consistió en una cita con el sofá y un maratón de películas sin sentido. Mas tarde , subí a mi habitación , salte dentro de la cama y me revolví entre las sabanas hasta que caí dormido.
Es mañana  era el inicio de uno de los tantos fin de semana largos del año y apenas observé por la ventana me di cuenta de que había un frió para morirse, gran comienzo. Desayuné unas tostadas con mermelada y salí a dar una vuelta matutina por el barrio. Disculpen, se me olvidó un detalle, yo no soy de aquí en realidad. Nací en otra ciudad cercana pero me vine a vivir aquí después de terminar la escuela, a mi parecer me adapte bastante rápido aunque aun hay ciertas cosas que se me dificultan, por ejemplo, ser reconocido.
Comencé a caminar a lo largo de la vereda mientras observaba el humo de las chimeneas dispersarse en el cielo. Según tenia entendido, el inspector vivía a pocas casas de distancia pero no tenia ni la mas remota idea de donde era, nunca lo había visto a aquel misterioso personaje, así que me senté a esperar.
 Dos horas y nada. Me limite a observar a las personas que de vez en cuando salían por un recado y volvían huyendo del frió pero en un momento mire a lo lejos y divise una casa extraña a la vuelta de la esquina. Me acerqué un poco mas. Era una casa antigua y misteriosa. El color de las paredes era de un rosado desgastado y la madera parecía perder la pintura blanca frente a mis ojos. Me senté un momento a ver mejor el panorama y cuando me cerciore de que nadie me veía me acerque un poco mas hasta llegar a una de las ventanas del costado. Eché una ojeada en el interior, nada sospechoso pero después de convenceré de que nada extraño pasaba una mano me tocó el hombro y me llevé un susto tremendo.
Un anciano me observaba a pocos metros con un rostro de intriga e indignación

- Hey chico que haces aquí?
- Lo siento señor, solo que nunca había visto su casa -
- Ah , bueno , en eso tienes razón -

Su rostro se tornó mas calmo y con una mano se acarició la barba.

- Bueno chico como te llamas? -
- Rodrigo -
- Rodrigo quieres unas galletas? -

Mi madre siempre me había dicho que no aceptara cosas de extraños pero el anciano parecía inofensivo y nadie resiste la tentación de comer unas galletas, tal vez de chocolate así que de inmediato acepté y entramos a la casa. Era increíblemente grande y bastante extraña. Afuera parecía una casa decrepita, lista para ser destruida pero adentro eran habitaciones de tiempos antiguos con una pulcritud impresionante.
Algo que me llamó la atención desde el principio fue un cuadro inmenso al final de las escaleras que daban al segundo piso, era muy antiguo y mostraba a un hombre serio pero de gran carácter con un traje de soldado, lo reconocía de alguna parte pero en el momento me parecía una simple pintura.
Lo seguí hacia la cocina, que era también muy antigua donde me entrego unas galletas grandes y de chocolate.

- Veo que te llamó la atención la pintura - dijo
- Bueno, me parece conocida -
- De seguro que si, que pensarías si te dijera que tiene 100 años? -
- Bueno señor, usted no es tan viejo -

En ese momento comenzó a reír y después le seguí la corriente. Parecía un hombre sorprendente y sabio y por el rostro le calculaba unos 80 años pero parecía alguien mas joven. Nos sentamos a hablar de historia y me contó ciertas historias asombrosas de el país y de la ciudad que nunca había escuchado antes pero cuando me di cuenta ya era tarde y regresé a casa casi corriendo con la promesa de volver en unos días.
Mi madre me regaño de tal manera que no necesito hablarme para enviarme al cuarto sin cenar.
Al día siguiente me levante temprano como el día anterior pero en lugar de caminar hacia la casa del anciano, decidí caminar hacia la otra dirección pero sin saber que buscar.Cuando de pronto , mientras me distraía observando las casas en busca de pistas me pegué contra algo y caí hacia atrás.

- Diablos , que ocurrió -

- Lo mismo pregunto - dijo una voz misteriosa, parecía ser una chica.

- Lo siento, iba distraído, te ayudo a levantarte - dije

Tome sus manos y la jalé hacia adelante, casi nos caemos otra vez. Estaba seguro de que conocía a esa chica, tal vez del colegio o del mercado de los domingos, puede ser pero aun así me impresionó su tranquilidad, asumo que cualquier chica que conociera si la hacia tropezar me daría una cachetada en la cara y por suerte no tropecé con un chico de 6to grado , sino ya estaría metido en el basurero de la esquina.

- Como te llamas? - dije sonrojado

Ella sonrió y con toda serenidad me dio su nombre

- Me llamo Andrea y tu? -

- Rodrigo , siento lo del golpe - en ese momento estaba avergonzado y lo único que quería hacer es volver a casa pero ella sonreía, estaba tranquilo. - eres de por aquí? -

- Si , vivo en aquella casa en la esquina -

Se nota que era muy distraído porque tampoco había visto aquel lugar. Era una casa majestuosa y aun mas grande que la del anciano y pulcra como si recién hubiese sido construida. Por cierto, de seguro querrán saber el aspecto de Andrea y responderé a su curiosidad. Era una chica de mediana estatura, de pelo castaño y con unos ojos celestes que podría decirse, eran casi como perlas. Mientras pensaba, no me di cuenta que me hablaba.

- Rodrigo ? , Rodrigo? , estas ahí ? -

- Si lo siento, estaba pensando en algo, que decías? -

- Si vives cerca de aquí -

- Si , vivo a la vuelta de aquella esquina -

- Me darías tour por el barrio? , es que soy nueva aquí -

Complacido y con unas ganas incontrolables de tomar su mano, quien sabe por que , acepte y ambos salimos en la dirección en que iba en un principio. Resulto ser alguien tranquila, divertida y ambiciosa, la ultima vez que conocí a alguien así fue..., quizás hace 5 años , no lo recuerdo. Según las palabras de Andrea, venían de una ciudad cercana que desconocía y sus palabras siguientes me descolocaron por completo

- Mi padre es el inspector -

Nunca creí que fuera tan fácil, pero claro, no era tan simple como parecía. Continuamos  por el mismo camino innumerables cuadras mientras ella me contaba un poco mas y yo intentaba seguir la conversación mientras pensaba en las cosas que habrían en su casa. Horas después, mientras anochecía rápidamente llegué a casa , comí lo primero que vi y me recosté a leer sobre la cama.Y seguro que no les había dicho que me fascina leer. Y por leer me refiero a diarios, revistas, libros y hasta guiones en internet. Pero claro, mis favoritos desde que era un enano de 5 años son los libros de aventuras. Y uno allí puede aprender muchas sin duda. Puede aprender de historias sorprendentes, de lugares que desconocíamos y admito que en algunos momentos me dieron ganas de huir de casa y comenzar mi propia historia.
Domingo, un día especial. Desperté tan bien que parecía rejuvenecido y porque eran especiales los domingos? , bueno porque es el único día de la semana en que se me permite descansar y si quiero, podría quedarme todo el día en la cama mirando por la ventana pero aunque la idea resultara tentadora desayuné y partí hacia la casa del anciano. Pero desafortunadamente no se encontraba en casa así que sin una segunda opción fui a la casa de Pancho que de seguro estaría jugando al fútbol en el patio trasero.

- Pancho , estas ahí ? - dije

- Si , pasa Rodri -

Y ahí estaba, dándole pelotazos a la pared mientras su madre le gritaba desde la cocina. Y quiero que sepan que su apodo no era porque fuese gordito sino que al contrario, era alto y colorado, un pancho.

- Le das y le das a la pelota hermano, piensas llegar a la selección ? - se lo debí de haber dicho unas 20 veces porque realmente no sabia jugar pero el aun así , seguía y seguía.

- Muy gracioso, pero te prometo que algún día me veras por televisión , y olvídate de las entradas -

Ambos nos echamos a reír, era mas probable que un perro llegara a la luna antes de que eso sucediera