lunes, 7 de abril de 2014

Escencia Profunda

 Una pregunta a criterio de cada uno es porque las personas buscan las cosas mas difíciles sin darse cuenta de que se privan de poder disfrutar una vida que a fin de cuentas es mas corta de lo que parece .
  Nunca tuve que preocuparme por nada. Mi trabajo, era algo simple. Viajar por el mundo , probar el fruto de los viñedos mas finos y conquistar a las mujeres con historias de Oriente y las maravillas de Sudamérica.
   Como lo hago , veamos . Me siento en el punto indicado de una calle concurrida pero lo suficientemente cerca de  los negocios y cafeterías del lugar. Espero un par de minutos hasta que divisó mi objetivo , me acerco y le digo una de mis frases características. Luego repito el mismo procedimiento y en cuestión de minutos me despido con una falsa excusa y la invito a cenar el día siguiente. Es simple pero hay que ser meticuloso para no cometer errores. Luego de la cena y una caminata romántica por la ciudad todo termina con una noche romántica y una sensación satisfactoria.
    
- Vamos Marcus, necesito que me ayudes , no que me dificultes las cosas - 
- Bueno Jack solo te digo la verdad , ten cuidado amigo -
- Me dejaras solo Greyson? - 
- Tengo que irme a Italia, recibí una carta de la embajada , un asunto de la familia de mi madre -
- Esta bien pero no desaparezcas del mapa como siempre haces -
- Descuida , volveré en unas semanas -

Era una noche fría y pocas estrellas iluminaban el cielo. Tomé la chaqueta y comencé a caminar por la calle empedrada. Baje un par de escaleras, me escabullí en un par de senderos hasta que llegué a la vieja cason
a que permanencia casi oculta entre la oscuridad. La casa había pertenecido a mi familia desde antes de mi nacimiento y conservaba la misma fachada de siempre. Arrojé el abrigo en el sofá, tome una botella de la pequeña bodega y me serví una copa mientras observaba desde lejos aquella carta sobre el escritorio. Tenia días allí pero algo me decía que no debía abrirla. La observaba, miraba fijamente el sello hasta que de un impulso la tomé entre mis manos y la abrí sin vacilar.

" Querido Señor Greyson . Le escribo esta carta con mi mayor pésame. Quizás no me recuerde pero trabajaba para su tío en el cultivo de vides. Seguramente para cuando halla leído este mensaje la Embajada ya le debe haber informado de la importancia  de que venga lo antes posible. 

Espero verle pronto 

Sr. Viali "

La Embajada se había adelantado y me había comunicado de la muerte de mi tío. Tenia vagos recuerdos de me infancia en aquel lugar. No lograba recordarlo  y tampoco a la señora Viali pero pronto lo averiguaría.
Me levante temprano por la mañana con los bolsos en mano, cerré la puerta de madera tallada y partí  en la búsqueda de respuestas.
El vuelo fue corto y en una hora estaba cruzando la puerta de salida del aeropuerto de Roma. Según las indicaciones debía esperar a uno de los trabajadores pero nunca me imagine quien seria mi chofer. Era un hombre viejo y grande , con una barriga que le sobresalía atravéz de la camisa y con un bigote estilo texano.

- Ciao Señor Marcus ! - dijo el hombre
- Buenos Días Señor... -
- Giuseppe , me llamo Giuseppe -
- Podría llevarme a la casa ? , estoy bastante cansado -
- Si si , enseguida , enseguida , sigame joven -

Subimos a una vieja camioneta y partimos por las calles transitadas de Italia. Después de un breve tour por la capital a cargo de Giuseppe que mientras conducía llevaba una copa de vino en la otra.
   Doblamos un par de calles y salimos a un camino de tierra flanqueado por pequeños pinos. El lugar era digno de una postal. Una gran casa rodeada de arboles y grandes viñedos en la lejanía formaban parte de los hermosos paisajes de la toscana. Estacionó frente a la entrada y varias personas salieron a recibirnos.

- Aquí les traigo al chico ! - digo Giuseppe

Una anciana se acercó y me dio un fuerte abrazo. No logre reconocerla en un principio pero una sonrisa inconfundible me hizo recordar a una chica joven que trabajaba junto a mi tío cuando era pequeño.

- Donnatta Viali ? - pregunté sorprendido
- Si hijo , es asombroso que logres recordarme -
- Como no hacerlo?, trabajaste con mi tío durante tanto tiempo, me gustaría poder recordar un poco mas -
- Descuida hijo , todo a su tiempo -
- Bueno muchacho te presento a todo el clan - dijo Giuseppe interrumpiendo , - El es Tito , Marcos , Alexandra , la vieja Zoila y el pequeño Francisco -
- Un placer conocerlos -
- El placer es nuestro joven - dijo la vieja señora Zoila

Luego de saludarlos me llevaron a mi habitación donde arroje todas las cosas encima de una silla de madera y me senté en la cama recostándome poco a poco, mientras los recuerdos empezaban a llegar.
  La primera vez que vi el lugar era un tan solo un niño de 8 años. Acostumbrado a vivir en la ciudad con todo lujo y comodidad esta casa me parecía abandonada. Mi tío me recibió cada verano con un fuerte abrazo y una sonrisa en su rostro. Juntos , caminábamos todos los días entre las vides mientras el tomaba un racimo en una mano y me enseñaba la tonalidad y firmeza que debían tener para ser cosechadas. Cada año volvía con mas ansias porque resulto que le tomaba mas afecto a ese lugar con cada visita. Ahora , con estos recuerdos , volví a sentirme en casa.
 Me desperté a la mañana siguiente con los gritos de las mujeres. Me levanté rápidamente, bajé las escaleras y vi que Zoila saltaba como loca gritando incomprensibles  palabras en italiano. Entonces me di cuenta que un  ratón aterrado recorría sus pies sin saber a donde ir, entonces comencé a indicarle que se calmara y el ratón aprovechó para escabullirse entre unos pastizales.

- Hay gracias, gracias señor, quien sabe que me hubiera hecho este ratón , me hubiera mordido un dedo! -

Luego de reírme y recibir una mirada de desconcierto seguí caminando hacia la cocina donde provenía un cálido olor.

- Buon Giorno o Buen Dia ! como dicen ustedes en su país - dijo Giuseppe
- Buon Giorno señor Giuseppe -
- Venga venga acérquese, pruebe algo que seguramente recordara -
- Que es? -
- Solo pruebe -

Preparó algo y me lo entregó. Lo probé despacio y el incomparable sabor de la oliva me hizo sonreír.

- Ya veo que lo recuerdas chico ! , pan con aceite de oliva era lo que mas comías cuando eras pequeño -

Me senté en una mesa cercana y empezamos a hablar de todo el tiempo en que pase fuera de la villa. Me habló de como el negocio había prosperado , de los pequeños romances de mi tío y de los problemas que surgieron luego de su muerte. Me contó que la casa y todo el lugar había me había sido heredado a mi y a otra persona mas que según Giuseppe debía de conocer.
  Luego de la charla me dijo que buscara la vieja Harley y que fuera al pueblo por algunas cosas. La vieja y oxidada motocicleta terminó funcionando de maravilla y no tardé en llegar a la villa.
  Era un pequeño pueblo de pequeñas callejuelas empedradas y casas cubiertas de flores. Aparqué la motocicleta en un estacionamiento y caminé hacia un pequeño puesto de verduras. 
    Sinceramente no lograba recordar ni un mínimo detalle de la chica que Giuseppe mencionaba y que según el debía conocer pronto...