viernes, 27 de marzo de 2015

Bella

   El silencio. Un silencio puro e infinito que hace de este lugar un tesoro perdido en este mundo.
 El pequeño oleaje nocturno es lo único que perturba. Una suave y blanca arena que ante las luces nocturnas de la bahía , convierte la playa en oro y las noches en una magia sin fin.
   Reflexiono y reflexiono pero aun no comprendo. Te he perdido. Te fuiste una mañana de verano para tal vez nunca volver. Que es lo que me habrá querido decir el destino, cuando te encontré aquella mañana sola, bailando sobre la arena bajo las primeras luces del amanecer. No lo se, posible mente nunca llegue a saberlo, pero fue lo mas hermoso que presencié en toda mi vida.
   Unos pies ligeros que se movían a toda velocidad sobre el blanco suelo en perfecta sincronía , ante una melodía tal vez inexistente, tal vez mágica como este paraíso. 
 
 Si mis recuerdos aun perduran y mi mente no desapareció con el tiempo, tu voz era la sinfonía perfecta que en conjunto con la naturaleza agazajaban el oído de cualquier dichoso perpetuador que osara irrumpir en tu sagrado ritual.
   Las luces surgían por doquier pero ahí estabas, con tu danza sin fin que talvez nunca me cansaría de observar.
  Oh, tan bella dama, un ángel que resguarda este tesoro. Piel trigueña y un cabello oscuro como esta noche. Oh hermosa , si mis ojos ven verdades, este no es un sueño, sino la verdad mas hermosa que halla vivido.