miércoles, 17 de diciembre de 2014

El momento de nuestras vidas

La música tiene tanto valor en lo que escribo, que por primera vez , les pido a quienes lean esto, que lo hagan con la canción Adagio  in D Minor, y tal vez sientan , lo que en verdad quiero decirles.

        
 “Todo es mágico. Observa cada una de nuestras estrellas, ve como la   libertad, en realidad existe”
       

   - Se testigo de las maravillas que aguardan a pocos minutos de tu existencia. No estás solo Patrick –

   La belleza resulta ser más asombrosa de lo que un ser es capaz de imaginar. No corresponde a los dichos de ningún filósofo, ni a los versos de un poeta. Es algo imposible de describir, es algo que solo vuestros ojos pueden percibir. Y se presentó a mí con todo su esplendor .Como una estrella que surge cada noche y que a nuestros sentidos sigue siendo igual que las demás, pero ante nuestro corazón, es lo más majestuoso que uno puede presenciar.
   Recuerdo el momento exacto, la discordia entre la realidad y la ficción que tanto atenta con nuestra mente. Era un ángel en persona, la muestra verdadera de la perfección que muchos han buscado, el fruto de la vida.
   Su piel suave y hermosa como la seda, del color de los campos dorados de trigo, tan seductora, algo tan especial, como sentir el agua recorrer todo tu cuerpo por primera vez.
  Su rostro, que mitiga todo rastro de maldad en existencia, sus bellos ojos que muestran nuevos universos sin descubrir, sus cabellos angelicales, hebras doradas como el oro, el primer fruto de nuestra vida.

  Junto a ella, el tiempo jamás pasó. Única muestra de lo verídico, se convirtió en una de esas tantas cosas, que no tiene menor valor ante un momento, ante ese momento, en el que te das cuenta, del verdadero significado de la palabra, amor.